Parece que la cosa anda revuelta por el CoNCA (Consell Nacional de la Cultura i de les Arts). Un par de noticias que parecían anunciar que finalmente tiraba para adelante (básicamente, el concurso para el Canòdrom, que el tiempo forzaba) y ahora resulta que su presidente Bru de Sala dimite.
Los comentarios que se han filtrado a prensa no son nada alentadores: "(Bru de Sala) tiene grandes valores pero es la personalidad complicada que todo el mundo sabe, y eso ha producido alguna tensión", "Se vivía una situación de tensión interna a causa del, digamos, exceso de personalidad del presidente", "exceso de autoritarismo", "(Bru de Sala) pensaba que nos reuniría dos veces al mes y luego él haría lo que quisiera, pero lo cierto es que todos los miembros se han involucrado a fondo en el proyecto y no están de acuerdo con ese perfil de presidente que decide todo por su cuenta".
Tanto tiempo exigiendo responsabilidad a los políticos, tanto tiempo exigiendo traspaso de competencias a los intelectuales y a los agentes culturales porque somos los que mejor sabemos gestionanos... Y ya ha salido por ahí alguna voz recordando eso de que los de la cultura somos muy nuestros y que claro...
Pues eso: habrá que aplicarse la responsabilidad y competencia que exigíamos.






