Murió Antoni Tàpies, uno de los grandes referentes. Nos gustaría desde A*DESK recordar, además de su obra, alguno de esos gestos que definen a las personas. Con la apertura de la Fundació Tàpies, Barcelona ganó un lugar donde las propuestas experimentales alrededor del arte tienen presencia. En vez de ser un espacio para la celebración individual, la Fundació Tàpies ha sido una escena abierta que ha permitido subir el nivel artístico de una ciudad que en estos momentos está consternada.
Gestos de este tipo son los que nos indican que tiene sentido seguir trabajando en el mundo del arte, descubrir a personas que son capaces de anteponer las necesidades del sector, y la sociedad, a la gloria o triunfo personal. Igual que Miró con la Fundació Miró, Tàpies abrió la puerta a otros artistas, a jóvenes creadores con los que dialogar de tu a tu artísticamente, ofreciendo algo de lo que no vamos precisamente cargados: respeto.
En este número de A*Magazine presentamos tres nuevos textos. Marti Manen analiza la peligrosa evolución del mercado del arte y el contexto institucional. Clara López presenta la reacción en Berlín frente al deseo político de agenciarse de la creación artística en la ciudad, y Verónica Escobar analiza la exposición de Héctor Francesch en la Galería Hartmann de Barcelona.







