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DAVID G. TORRES Artistas 19 Nov 2008 09:25 pm

Barceló vs. Antich vs. Mercado

Xavier Antich publica hoy una columna de opinión en La Vanguardia (no accesible desde la web) sobre la cúpula de Miquel Barceló. ¡Pues ya era hora de que alguien desde el campo del arte se atreviese a tocar semejante temazo! Luego en arte nos quejamos de nuestro ostracismo, pero a la que salta la liebre (mediática) sobre algún tema relacionado con arte o con algún artista miramos para otro lado, sobre todo si esos artistas se llaman Miquel Barceló, Damien Hirst o Santiago Sierra. Hasta aquí, felicidades, Xavier, por tratar un tema que otros esquivamos.

Lástima que de nuevo (aun recordamos la intervención radiofónica de Manuel Borja sobre Damien Hirst) esa reflexión esté aderezada por la vieja delimitación entre la bondad y la maldad enredada con el mercado. Y es que Miquel Barceló, como Damien Hirst, son malos mientras otros buenos permanecen ocultos y el tiempo les hará justicia a todos. Es el viejo mito de la incomprensión de Van Gogh en su tiempo (a él también aludía Manuel Borja en Rac1).

En primer lugar, que Miquel Barceló se haya gastado 20 millones de € y que (según especula El País hoy) se haya embolsado unos 6 como salario no es ni mucho menos una mala noticia. Acaso ¿no nos hemos pasado los últimos años reclamando salarios para los artistas y una apuesta fuerte por la producción? O ¿es que esas reclamaciones tenían que ver sólo con sueldos pequeñitos y producciones aceptables? En todo caso, el problema estará (y es ahí donde debemos ser vigilantes) en que apoyar un perfil alto de producción y salario en arte implique también atender otros modos de producción, otros salarios y, por decirlo de alguna manera, toda la pirámide.

Y en segundo lugar, a ver si nos dejamos ya de una vez de prejuicios sobre el dinero y el mercado en arte. Efectivamente, Miquel Barceló y Damien Hirst (como señala Xavier Antich) son de los artistas más cotizados. Por eso según Antich tapan a otros que están ocultos pero que tendrán el reconocimiento histórico. No sé quienes son esos otros, pero sí puedo saber quienes acompañan a Barceló y Hirst entre los más cotizados. Basta, por ejemplo, consultar una página como Artfacts. En primer lugar no aparece ni Hirst ni Barceló, sino Andy Warhol. Y luego Bruce Nauman, y Gerhard Richter, y Joseph Beuys, y Fischli & Weiss, y Douglas Gordon… ¿La historia también pasará por encima de estos? Aunque, Artfacts no es una lista de mercado, sino que mezcla indices como el mercado (presencia en colecciones internacionales) con otros como el número de exposiciones en galerías (más mercado) o en museos y centros de arte (ese otro mercado, el institucional). La pregunta sería ¿acaso el mercado institucional es más limpio y moralmente aceptable que el otro?

Como apostilla ¿qué decir de aquel proyecto de Jaume Plensa para Chicago que también costó un pastón (en dólares en este caso)?

Pero, en fin ¿alguien se atreve a hablar de Barceló, o de cualquier otro, en términos críticos, es decir, sobre su obra?

COMENTARIOS:

  1. 20 Nov 2008 11:58 am J. DEL FIASCO

    personalmente, sin tiempo de entrar en detalles, la obra me gusta, pero eso no quita para que no valga 6 millones de euros. Una cosa es reclamar una apuesta por la producción artística, y otra muy diferente pagar 6 millones de euros a un nuevo rico, porque no existe nadie, produzca lo que produzca, que merezca llevarse 6 millones de euros por dos años de trabajo

  2. 20 Nov 2008 1:21 pm DAVID LOSS

    Creo que el texto de Xavier es bastante acertado. No creo que la obra de Barceló sea tan relevante como para una reflexión crítica mínimamente jugosa. Tampoco Antich dice que los artistas que hoy están produciendo objetos, por así decirlo, de contenido complejo, vayan a ser reconocidos históricamente, lo que sí dice es que hay grandes figuras estelares que el tiempo olvida por su mera simpleza y poca capacidad de relectura.

    Se me ocurre que hablar de lo que produce contenido puede, no sólo participar de él enriqueciendolo sino también formar cuerpo historico. Lo demás, yo ya lo he olvidado.

  3. 22 Nov 2008 12:07 am VANESSA ONIBONI

    Nada puede ser tan poco relevante como para no merecerse una crítica mínimamente jugosa. La otra actitud, un tanto fársica, de decidir que algo no es criticable o que no merece la pena ser criticado, puede responder a la confusión generalizada que existe en las difrentes esferas de la sociedad. El capitalismo neoliberal está insertado en todos los discursos y ahora hay que ir con más ciudado. En el contexto del arte, por ejemplo, los procesos de legitimación han cambiado muchísimo, ya no son sólo el crítico y la institución quienes legitiman y ahora hay que buscar nuevas plataformas y maneras de hacer crítica, tomar más riesgos. Criticar a Barcelo (o cualquier otro artista) por ‘abrazar’ los ‘placeres’ del mercado, resulta un tanto quejumbroso –una critica que no es muy efectiva al momento de producir cambios o buscar relatos alternativos o abrir posibilidades. Es más interesante criticar los procesos mediante los cuales esa obra es legitimada, criticar al mercado del arte, entender sus partes su forma de actuar y cómo están cambiado las cosas en ese sentido. Si se piensa que otros artistas quedan ocultos porque a algunos les pagan más, se está aceptando que el mercado es el único vehículo legitimador. Hay otras maneras de sacar a la luz el trabajo de otros artistas, no sólo a partir de encargos millonarios, además cuántos encargos millonarios ni siquiera se conocen? Lo importante es, como dicen en A Desk, hacer critica en el sentipo puro y duro y darles visiblidad los artistas a través del discurso y sobre todo, abogar por una crítica abierta, flexible… En este momento, en el contexto del arte están sucediendo muchos cambios importantes, el mercado es enorme, los procesos de producción han cambiado, quizá sería más interesante investigar eso y analizar cuáles son las nuevas posibilidades.

    A mí, por ejemplo, el hecho de que Damien Hirst ocupe el puesto número uno en la lista de los 100 más poderosos que ha publicado recientemente Art Review no hace pensar ‘hay que joderse con Damien, en plena crisis económica, con hambruna en varios países africanos, las matanzas en Ciudad Juarez y etc. llega a Sotheby’s sin galerista y se va con 200 millones. No creo que criticar a Hirst, en este sentido, es útil, sino pensar en los procesos de producción y legitimación, en cómo están cambiando y por qué y qué significa esto y por supuesto, criticar la obra en este nuevo contexto. Si los artistas están hablando más abiertamente del dinero, eso no debería ser el motivo de la critica, sino el interés para entender cómo han cambiado las cosas. El mismo Hirst dijo en una entrevista al Independent (http://www.independent.co.uk/arts-entertainment/art/news/arts-too-expensive-says-hirst-worth-163200m-1021669.html) “Creo que es muy bueno (sobre lanregulación y ajuste de los precios del Mercado en el arte) porque se ha convertido en algo irreal… Empiezas a pensar que has sido tocado por dios. Siemore he pensado que el arte vale lo que el próximo tío está dispuesto a pagar”
    Otra cosa que está clara es que antes no se hablaba tanto del valor económico en el arte y el hecho de que ahora se hable más de ello en lugar del valor simbólico y cognitivo (en todos los sentidos, desde lo más provocativo hasta lo más poético) puede ser un indicio de que la critica necesita actualizarse cuanto antes. Pero hacia dónde?

  4. 23 Nov 2008 11:32 am DAVID LOSS

    “Es más interesante criticar los procesos mediante los cuales esa obra es legitimada, criticar al mercado del arte, entender sus partes su forma de actuar y cómo están cambiado las cosas en ese sentido”

    Quizás para usted sea más interesante. Y me parece perfecto, cada uno demanda lo que necesita desde su posición intelectual.

    Yo hablaba de una reflexión sobre la propia obra. Siempre se puede partir de cualquier cosa en una reflexión y seguramente llegar a cualquier sitio. Ahora bien, no creo que la cúpula sea tan compleja a nivel crítico o estético en sí misma como para ser objeto de analisis de las ideas que aquella -y no su financiación o publicación - pudieran plantear. Creo que ésta era la demanda que creo que David hacía con:

    “Pero, en fin ¿alguien se atreve a hablar de Barceló, o de cualquier otro, en términos críticos, es decir, sobre su obra?”

    Estoy de acuerdo con que es muy interesante el modo en que estan cambiando los procesos de legitimación.

    Saludos

  5. 23 Nov 2008 3:27 pm DAVID G. TORRES

    En cualquier caso, me parece sonrojante y vergonzante que en la encuesta sobre la cúpula que publica hoy La Vanguardia, salvo honrosas excepciones, la mayoría decida que no tiene argumentos para juzgar la obra porque no la ha visto ¡anda ya!
    Y que se deslicen observaciones del tipo que para juzgar una obra hay que moverse por ella, tener una aprehensión directa: un argumento formalista para, a continuación, descalificar el trabajo de Barceló por formalista…

  6. 05 Dec 2008 1:54 pm JOAN IVERN MAGAÑA

    Encuentra las diferencias, si puedes, entre la fotografía oficial de la donación de España de la Sala XX (rebautizada como Sala de los Derechos Humanos y de la Alianza de las Civilizaciones) coronada con la cúpula de ya sabemos quien, a la sede europea de la ONU, el día 18 de noviembre del 2008 (donde posan los reyes, el presidente del gobierno, el secretario general de la ONU, y él en medio, entre otras personalidades), y Las Meninas de Velázquez, pintura fechada en 1656, o La Familia de Carlos IV de Goya realizada el año 1800.

    Viva la continuidad de las tradicionales políticas de promoción, que no de producción. Primero fue Velázquez, luego Goya, posteriormente Tàpies y ahora Barceló.

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