A-DeskRevista
Nº11 01 01 07
2006 es historia
Lo mejor y lo peor de 2006
Auguri 2007!
AMANDA CUESTA

Lo Más...
Hem prés la Radio de Jorge Luis Marzo para el CASM, espero que sigan acogiendo proyectos curatoriales de gran calado. Diane Arbus. Revelacions de CaixaForum por recordarnos que todos somos unos ‘frikis’. Postcapital y Bcn Producció’06 de La Virreina, aunque casi nada se dijera de ello. Los cursillos de formación continua de Hangar, que son como los básicos del Zara. El MICA, un proyecto de Manuel Segade y David Armengol para los premios Miquel Casablancas del C. C. Sant Andreu, por trabajar en serio sin tener un duro. La expo de Pauline Fondevila en la Galería Estrany de la Mota, porque si tuviera pasta me lo compraría todo, y también me compraría todo lo de Francesc Ruiz. Y por último, también ha sido lo mejor el proyecto-publicación Ergo Sum de Erick Beltrán producido por Fundació Tàpies y CGAC, Beltrán es un monstruo.

Lo Menos...
Las esculturas de Gego en el MACBA, y ya de paso, la expo de nuevas adquisiciones en el Convent dels Àngels. Hay algo muy preocupante en el modo en que el MACBA está haciendo su colección. Aceptar cualquier cosa en depósito o cesión solo sirve para maquillar el hecho de que no hay ni recursos económicos ni tampoco un criterio de adquisición. Se ha vuelto a dejar pasar una década sin coleccionar presente, que es un modo interesantísimo de dar soporte a los creadores y comprar a buen precio. Lo que es aún más grave es que el dinero público esté costeando el almacenaje y la conservación al coleccionismo privado, aún cuando en algunos casos no se trate de colecciones de gran interés científico.

Lo que deseo...
Dejar de cobrar menos por mis textos que los que los traducen y ya que estamos, empezar a cobrar honorarios razonables, porque si sigo produciendo al ritmo actual me voy a morir, eso o emigro porque ¡¡¡No voy a tener una casa en la puta vida!!! Que el Consell de les Arts deje de ser promesa electoral y que se corrijan los desajustes de los fondos para la creación, porque las artes escénicas nos devoran. Que nuestro Ayuntamiento deje de hacer políticas culturales autocomplacientes e inicie una revisión de su relación con el arte, el último ‘Plà estratègic’ no fue del todo poroso al espíritu crítico de la mesa de arte contemporáneo, again and again and again and again. También deseo que a Ángela Molina los reyes le regalen un cursillo de ética periodística, aunque bien pensado, nos hemos reído mucho con sus cosas.





















































































ANNA MARIA GUASCH

Nos gustan las periferias, las bienales periféricas, los artistas periféricos, los centros de arte periféricos y en general todas aquellas manifestaciones artísticas y culturales que buscan su lugar entre las fuerzas homogenizadores de la globalización aportando buenas dosis de “localidad” y de identidad propia. Por ello nos viene interesando la trayectoria y la programación del Espai d´Art Contemporani de Castelló dirigido por Juan de Nieves, un centro con voz propia que funciona como un territorio expandido, como un espacio híbrido donde junto al ámbito propiamente expositivo (en la actualidad con una de las exposiciones pensamos mejores de la presente temporada “Cyberfem, feminismos en el escenario electrónico” una muestra de activismo construido con las nuevas tecnologías digitales por comisariada por Ana Martínez de Collado) tanto puede ser importante el Boletín informativo en la red (News Letter), como la Prótesis Institucional de Santiago Cirujeda, un espacio para propiciar la reflexión tan a tono con los tiempos que corren sobre los límites del museo en el contexto de la ciudad y de los distintos paisajes sociales.
También de periférica puede considerarse la Bienal de Sevilla (Biacs) que en esta su segunda convocatoria parece ya ocupar un lugar propio en el mapa extraordinariamente rutilante de las más de 110 bienales internacionales que se han ido creando alrededor del mundo en los últimos diez años. Elegir a Okwui Ewezor ha sido una apuesta “sin riesgo” (dado el “capital acumulado” tras su paso por la Documenta de 2002) y de aplaudir. Y a su proyecto sobre “Lo desacogedor. Escenas fantasmas en la sociedad global” y por como ha sabido de la mano de los artistas escogidos hacer frente a los múltiples motines y agitaciones que acucian a la sociedad global le pondríamos una muy buena nota si el día de la Rueda de Prensa previa a la inauguración no hubiera adolecido de un “pequeño” problema de visibilidad. No es de recibo convocar a la prensa nacional e internacional y mostrar una bienal sin cartelas y con casi la mitad de las obras por montar.
En alguna ocasión hemos pensado que la bienal periférica y su proyecto sincrónico, inmediato y espectacular podía ser la verdadera alternativa al museo diacrónico, reflexivo e íntimo, pero ante el ejemplo o des-ejemplo de Sevilla formulamos, en plena resaca por las “Buenas Prácticas de Museos y Centros de Arte Contemporáneos”, un “auguri” para el 2007: una mayor presencia de museos virtuales , interactivos, hipertextuales, ubicuos, anti-autoriales y anti-mercantiles. Quizás el Centro de Arte y Creación Industrial de la Universidad Laboral que abrirá sus puertas en la próxima primavera en Gijón bajo la dirección de Rosina Gómez-Baeza pueda empezar a hacernos pensar en la posibilidad de un museo con la información troceada en miles de bits , un museo o centro de arte casi “sobrepuesto”, en clara alusión a Paul Virilio, cuando contrapone el modelo caduco de la “exposición” al de la “ciudad sobrepuesta”.



ANTONIO ORTEGA

Lo peor del 2006
Sin duda lo peor ha sido, está siendo, pues esta temporada es reincidente, el cambio de línea de l’espai 13 de la Fundació Joan Miró, en la que se ha sustituido un proyecto comisarial y la ayuda a la producción por la presentación de los trabajos de la escuela de Le Fresnoy. Soy tan fan del trabajo anterior de l’espai 13, que quiero interpretar esta temporada como un accidente. La confianza en que recupere su pulso la pongo en mis deseos para el 2007.

Lo mejor del 2006
Lo mejor, sin duda, la muestra en el espacio Consulta del Centre d’Art Santa Mònica, Franz West sin Franz West, comisariada por Veit Loers, donde se mostraban las influencias y los influenciados por Franz West. Todas las obras seleccionadas tenían en común que se trataban de producciones modestas, convirtiendo esta decisión en un posicionamiento ideológico.


CHUS MARTÍNEZ

Lo peor del 2006
Independientemente de la posición de cada uno frente a las bienales uno de los capítulos más negros de este año ha sido la cancelación de Manifesta en la ciudad de Nicosia, Chipre. Se trata de una situación deplorable sea cuales fueren las causas que han conducido hasta ella. El resultado, aún incierto para la Fundación Manifesta y para los comisarios que tienen un proceso abierto con la municipalidad de Nicosia y para una comunidad local que se ha visto atrapada en una situación paradójica. Se trata de una situación de conflicto que no favorece a ninguna de las partes y que no ha servido ni siquiera para una revisión crítica de un método de trabajo - véase la producción de un proyecto cultural bi-anual en una ciudad diferente de Europa- sino que puede provocar su muerte por accidente.

Lo mejor del 2006
Mucho que recordar: una magnífica conferencia de Irit Rogoff (crítica y profesora del programa Visual Cultures en el Goldsmith Collegue) en el MuKHA (Gante) sobre la noción de potencialidad en el marco del discurso acerca de la enseñanza en el arte. Una de esos días que a uno le gustaría repetir porque invitan a ponerse a trabajar lo que queda de año; la proyección de varias películas de Len Lye junto con Lawrence Weiner en la bienal de Sao Paulo, una bienal que por otra parte presentaba propuestas muy interesantes, como la selección de trabajos de Marcel Broodthaers y así como una selección de obras contemporáneas cercanas a la misma; un proyecto excelente de Haegue Yang comisariado por Binna Choi para BAK (Utrech); la energía y muchos de los proyectos del CASM; la presentación de la colección del MACBA; el proyecto de Thomas Bayrle para el MMK de Frankfurt…

Auguri 2007!

Ir a todo lo que pueda, ver y oir, leer, selectivamente, pero mucho.Predisponerse de la mejor manera ante proyectos como Documenta, Münster Project Sculptur y la Bienal de Venecia –si es que sobrevivimos a tanto-. Curiosa ante lo que Marl Salden programará en el ICA e Londres y la Bienal de Hou Hanrou en Estambul este otoño.


DAVID ARMENGOL

Lo mejor del 2006
Ciertas actitudes positivas como la tomada recientemente por el Centre Cívic Can Felipa, uno de los espacios de referencia a nivel de arte emergente en Barcelona que ha iniciado un proceso de cambio y progresiva consolidación con un nuevo equipo de trabajo (Jordi Ribas desde dentro y Ferran El Otro y Mery Cuesta como externos) dedicado a reforzar a todos los niveles (gráfico, expositivo, conceptual...) su funcionalidad en la ciudad, ya no sólo para los artistas jóvenes, sino también para comisarios, historiadores (ampliando la convocatoria pública de este año con la categoría de proyecto de investigación) y otros sectores fácilmente olvidados, como el propio público. Destacar también alguno de los proyectos paralelos del CASM; propuestas que más allá del formato expositivo habitual, exploran otras líneas de trabajo, como Capital de Amanda Cuesta, que ahora culmina con una publicación excelente. Y la primera muestra individual de Richard T. Walker en la Galería dels Àngels por su impacto directo y potencia emocional (algo muchas veces difícil de encontrar en arte). Una instalación audiovisual de gran complejidad pero impecablemente resuelta desde la galería. Un trabajo basado en la recuperación postromántica de lo sublime desde el uso del paisaje y la música (unos simples acordes de guitarra).


Lo peor del 2006
En relación a “lo peor” del año, no puedo evitar centrarme en algo en lo que he participado activamente de forma externa. La gestión de la Sala d’Art Jove, espacio dedicado al arte emergente dependiente del Departament de Joventut de la Generalitat de Catalunya; cuya programación, pese a nuestro intento de ofrecer un marco de trabajo y aprendizaje riguroso y profesional tanto para los artistas jóvenes como para nuevos usuarios, ha sido de gran complejidad y frustración debido al escaso –prácticamente nulo– interés del Departament. Algo que, lamentablemente, ha provocado un mal sabor de boca en todos aquellos que, de una manera u otra hemos participado en dicho proyecto.

Auguri 2007!
Para el año que viene, aparte de poder disfrutar de buenas exposiciones y buenos espacios de reflexión, discusión y debate alrededor del arte contemporáneo (que en definitiva es aquello que nos une a nivel profesional), de contextos de trabajo planteados desde el entusiasmo y la suma de esfuerzos, más que desde la lucha de poderes, la competencia, la envidia o el descrédito gratuito, me gustaría que el proyecto puesto en marcha desde el Centre Cívic Can Felipa continúe tal proceso de reinvención. Por otra parte, deseo también que la Sala d’Art Jove –de cuyo proyecto ya no formo parte– consiga el respeto y seriedad interna necesaria para situarse de manera digna como otro de los pocos lugares de referencia a nivel de arte joven. Finalmente, otro deseo para el año que viene sería el hecho que todo el discurso –casi moda diría– de la importancia de la educación en arte abandonara el ámbito de la simple teoría y pudiera trasladarse de manera consciente y convencida al campo de la práctica.


DAVID G. TORRES

Lo mejor del 2006
¿Hace falta exponer un Pierre Huyghe “de verdad” para trazar un contexto de relación con otras obras? “La ilusión del pirata” (propuesta de David Bestué y Pauline Fondevila para la presentación de los premios Miquel Casablancas de Sant Andreu) no lo hacía.
La exposición de una selección amplia de artistas jóvenes siempre corre el peligro de que quede floja: no todo es de calidad. Mejor con recortes, documentación y fotocopias trazar un mapa de relaciones y genealogías y dar contextos de lectura. Y de paso responder a algunos de los interrogantes que plantea hoy en día el dispositivo exposición.
La colección del Macba por primera vez parecía una colección estructurada: de “El proceso creativo” de Marcel Duchamp (la obra finaliza en el espectador), al carácter performático del arte y de ahí a la teatralidad. Desestructuración del discurso formalista. Pero, si ofrecía una lectura propia es sobre todo por un matiz: la galería Cadaqués. Siempre ha sido conflictiva la integración de lo local, metido con calzador, en la colección. La galería Cadaqués trazaba un contexto, un punto de salida, como diciendo: todo eso de Duchamp y el conceptual no es una tradición ajena (a las esencias de lo catalán, tan aburridas) sino propia, estaba ahí, fuimos receptores privilegiados.

Lo peor del 2006
Sin apartarnos del Macba y la colección. Ese viaje de Duchamp hasta la teatralidad acababa literalmente en lo teatral. En el extremo, la pieza final de la exposición: Krzysztof Wodiczko, unas ventanas en las que se reflejan personas que hablan de sus conflictos inmigratorios. ¿Dónde está lo performático? ¿por qué tanto espacio para decir tan poco? ¿es posible más literalidad? ¿no se trata de más formalismo pasado por el tamiz videoinstalación y sociología de anuncio?
Ya que supuestamente están próximos, “Registros y hábitos” en la Fundación Tàpies pecaba de lo contrario. Algunos artistas interesantes, buenas piezas, pero (ya lo señalaba aquí, A-Desk, Nº8 02 10 06) expuestas sin armazón teórico ni contexto de lectura. ¿No estábamos de acuerdo en la base discursiva y conceptual del arte? Entonces ¿por qué esperar que, como en un cuadro de Pollock, lo que está dentro del marco se explique por si mismo? 
Y dos dudas:
1. El vídeo de Guillermo Trujillano “Llévame al museo Papi” es muy simpático: que si el Besòs no se acerca al Macba por mucho que el Macba sí se acerque al Besòs, que si no va nadie al Macba... Arte sobre el arte, más aún, arte sobre la institución arte. Pero: ¿llegará él al Macba? ¿y al Besòs?
2. Cursos de inglés para artistas en Hangar: ¿”First lesson: polysemy of stuff”?

Auguri 2007!
Que la Documenta 12 será un fracaso (no de público seguramente). Y no será una mala noticia. Los salones de otoño en París se acabaron y dieron lugar a nuevas vías de trabajo. Así que el final de Documenta, como ese referente que ya no es, tiene que servir para empezar a trabajar en otros modelos. Una crisis catárquica, pero de verdad. No más bienales, documentas o manifestas, sino la recuperación del trabajo en contexto y, en consonancia con ello, asentar un verdadero trabajo especulativo, de relaciones entre contextos, de intensidad... Y a partir de ahí ya hablaremos de visibilidad.


FERRAN BARENBLIT

Lo mejor del 2006
Posiblemente lo mejor de 2006 haya sido la exposición de Ignasi Aballí en el Macba y su posterior itinerancia por Europa.


Lo peor del 2006
Lo peor de 2006 es sin duda la situación de un MNCARS a la deriva. Vuestra  pregunta era sobre el ámbito local, pero las circunstancias del Reina Sofía también nos afectan. El cóctel es poco deseable: consignas confusas desde las instancias políticas, una nueva y poco acogedora ampliación del edificio y una errática programación.

Auguri 2007!
Será un año marcado por las exposiciones colectivas: documenta, Venecia, Munster, de las que en general espero más bien poco. Tengo curiosidad por ver la exposición de Ibon Aranberri en la Fundació Antoni Tàpies, “El rey de la casa” en la Virreina y la que prepara Bernard Blistène en el Macba.


FREDERIC MONTORNÉS

En una ciudad donde la política gubernamental sigue estando tan presente en las iniciativas culturales, se cierran espacios sin que apenas se escuchen las voces que se alzan en su defensa –Sala Montcada de la Fundació la Caixa-, se limite a constatar la irregularidad de la programación de los espacios que se mantienen –Espai 13 de la Fundació Joan Miró, Palau de la Virreina, La Capella-, se haga cada vez más evidente la impermeabilidad y falta de contacto entre los agentes que articulan sus hilos, se confunda desde la libertad de la red lo que debería ser la opinión con el insulto y la falta de respeto –e-barcelona.org-, se tiende a juzgar o a linchar toda iniciativa sin el suficiente, fundamentado y necesario conocimiento de causa, se echan en falta críticas constructivas en contra o en favor de las propuestas que ven la luz, se tiende más al secretismo que a la transparencia o a la generosidad o se queda entre maravillada y estupefacta cuando desde el exterior se pondera lo que en ella sucede sin que seamos capaces de comprenderlo ni de ser conscientes de ello, lo que me parece realmente trascendental es la capacidad de resistencia que siguen teniendo aquellos profesionales que, ajenos al deterioro que supone constatar lo dicho, consiguen seguir adelante con los principios sobre los que se basan sus actuaciones tanto desde el ámbito público como privado. Desestimando la posibilidad de juzgar lo mejor o peor que ha sucedido en nuestro territorio durante el año que termina, diría que lo que más me ha llamado la atención durante 2006 es el programa de exposiciones de galerías, fundaciones y centros de arte como Toni Tàpies, Estrany-de la Mota, ProjecteSD, Foto Colectania o el Centre d’Art La Panera de Lleida –incluyendo la edición de sus publicaciones Impasse-, el mantenimiento de iniciativas entusiastas y por ello irregulares como Loop, la revitalización de Hangar como eficaz y valioso centro de producción artístico, la actividad cultural de ciudades como Mataró, la consolidación de propuestas como A-Desk frente a un panorama de publicaciones especializadas en arte prácticamente yermo y, por encima de todo, la calidad humana y profesional de quienes trabajan para que el sistema del arte en nuestro país siga mejorando a través de la aportación de todos.


IGNASI ABALLÍ

Lo mejor del 2006
Las exposiciones que valoro más positivamente han sido las de “Peter Friedl: obra 1964-2006” como exposición individual y “Espai públic / Dues audiències. Obres i documents de la Col.lecció Herbert” como exposición que recoge un gran número de obras de diferentes artistas, las dos realizadas en el Macba. También la exposición que Joachim Koester presentó en el Centre d'Art Santa Mònica.


Lo peor del 2006
Ampliando el área territorial al resto de España, creo que una de las peores situaciones es en la que se encuentra el Museo Nacional Reina Sofía. Ya hace algunos años que el que debería ser el Museo más importante de España respecto al arte contemporáneo (por presupuesto y medios), ha entrado en una dinámica de realización mayoritaria de exposiciones de tipo histórico, mirando hacia el pasado, dejando en un segundo plano la innovación y la realización y producción de proyectos de riesgo comprometidos con la actualidad. Pese al impulso que podía suponer la ampliación del edificio, la gran maquinaria del Museo parece parada, hecho que es muy negativo para la dinamización general del arte contemporáneo en el conjunto del estado español.

Previsión para el 2007
El 2007 está lleno de acontecimientos artísticos internacionales de primrer orden: la Documenta XII de Kassel, la cuarta edición de Sculpture Projects en la ciudad de Munster, la Biennal de Venecia… Hará falta seguirlos con atención para ver como incidirán en las dinámicas generales de reflexión y producción de arte contemporáneo desde un punto de vista global y analizar si este modelo de exposición es válido y todavía tiene sentido. En Catalunya, hace falta esperar que la próxima aprobación del Consell de les Arts sirva para iniciar el proceso de autonomía de la actividad cultural respecto de la politica y pueda lograr un alto nivel de independencia y calidad. Hace falta también apostar decididamente por los espacios de producción e investigación para hacer posible que Catalunya sea un lugar de referencia en estos ámbitos.


IVAN DE LA NUEZ

No voy a participar en la encuesta de A-Desk. Como no soy de escurrir el bulto –“no tengo tiempo”, “no ví tu email”- aquí expongo mis razones:

1. Lo fundamental: me parece que los directores de instituciones o programas ya somos, incluso diría que de manera exagerada, juez y parte de los asuntos artísticos de esta ciudad. ¿Debemos también dictaminar “lo mejor y lo peor” de unas exposiciones previamente decididas en un 90% por nosotros mismos? El hecho de programar ya nos hace votar por lo que entendemos “programable”. Es decir, ya hemos “elegido”. Cuando haces un trabajo público, en la esfera que sea, la primera regla es esta: te evalúan los demás y no tú mismo.

2. No comparto las categorías de la encuesta: “mejor” o “peor”. Es posible que os parezca –y lo respeto- que esos son valores adecuados para evaluar exposiciones o, simplemente, que esas son buenas maneras de romper nuestra inercia. A mí, en cambio, no me lo parecen y creo que deberían existir otras categorías a tener en cuenta (desde el presupuesto hasta los lindes históricos que abarcan los proyectos).

3. Dicho esto, le deseo a A-Desk –y a su encuesta- toda la suerte del mundo. Como mínimo, toda la suerte de Barcelona (que es el ámbito que proponéis primar en este caso). Aunque no participe en dicha encuesta, no dudéis de que sería el primero en reconocer su utilidad, si la tuviera, y en apoyarla con los medios que estén a mi alcance. (Nunca he tenido inconveniente en reconocer como importantes distintos proyectos que no comparto).
Desearía que tomarais esta negativa como mi “posicionamiento”.


JOAN MOREY

2006 up
No es demasiado adecuado desde el punto de vista de un artista, o de su propia subjetividad, realizar un balance de aquello destacable -acontecido a lo largo del año- sin caer en lo endogámico, los círculos de sinergia o aquellos centros, espacios o lugares en los que pernocta o deposita su confianza. Aún así me atrevería a destacar la saludable opción ofrecida por el CASM para el panorama catalán de la Cultura. Este centro, mediante sus altos y bajos y sus dentros y afueras, ha sido capaz de marcar una dinámica del Arte como la solíamos recordar, y que hacía ya tiempo no cuajaba en esta ciudad. Una ciudad tan cosmopolita, tan llena de actividades, festivales y dinámicas culturales de superficie abrillantada y a su vez de empobrecida calidad que ha sido capaz de generar una oferta ecléctica y verdaderamente absurda en los últimos años. En un apunte más concreto destacaría la exposición de Christine Borland en la galería Toni Tàpies, no solamente por el exquisito discurso de la artista, sino por el excelente y cuidado montaje de exposición y  la buena acogida del trabajo por el equipo de la galería y su generosa comunicación de las obras al público asistente (coleccionista o no). A su vez tambien destacaría la 'aparición estelar' de Douglas Gordon en la ciudad condal. A pesar de que los esfuerzos de la Fundació Joan Miró por intentar mostrar un toque de distinción y estilo en su programa expositivo cayesen en la frustración, gracias a un terrorífico montaje de las obras -tal vez el peso de la identidad arquitectónica de Sert, la cerámica del suelo, las bovedillas y los ventanales no eran el marco más adecuado para ésta obra-, cabe decir que la obra exhibida en mejores condiciones fue "Between darkness and light (after William Blake)" de 1997, lamentablemente en el Espai 13 (ah, y se me olvidaba, el catálogo: sin palabras...). Quizá me permito hacer este razonamiento despues de ver en el Centro Cultural de Belém (Portugal) en 1999 una exposición monográfica del artista de dimensiones aproximadas y que, si mi memoria no me traiciona, situaría a años luz de la que nos brindó la Fundació Joan Miró, tanto por la sensibilidad con la que este espacio acogió la obra como por la selección de trabajos. De este introducing barcelones el señor Gordon salió mucho más airoso en "The rules of the game", exposición paralela mostrada por la Galería Estrany-De la Mota.


2006 down
Más cómodo me siento entrando en la rutina de las 'dinámicas de la queja' puesto que si algo Barcelona nos pone en bandeja es un campo de actuación minado de grandes errores. Entre ellos y a destacar la desaparición de espacios tan significativos como la 'Sala Montcada' de la calle que le da nombre, y la chapuza (y la palabra se queda corta) apañada en un intento de prolongación del espacio en una especie de planta de oficinas del edificio de Caixaforum. Ésto si hacemos referencia al espacio en sí, puesto que si entramos en el programa, de la primera a la última exposición (especialmente ambas) no se salva nada. Eso sería, a mi parecer, el gran error causado por los cambios en la política cultural de La Fundació 'La Caixa' frente al arte contemporáneo, pero de "grandes éxitos"  las políticas culturales barcelonesas estan llenas: a destacar, el descolocado lugar que ocupa 'La Capella', el eterno stand by en el que actualmente se encuentra 'La Virreina', la promiscuidad del 'Espai 13' en la Fundació Miró,  la irregularidad de las propuestas de la 'Fundació Tàpies'... y eso por no hablar ya del panorama galerístico -al borde de la demolición- y de la innombrable superación en materia de festivales, festivalitos y festivaleros (por favor no creo que pueda soportar otra edición del BAC!) que soporta esté contexto sin decencia alguna.

Augurio 2007
Para este próximo año deseo poder terminar sano y salvo el proyecto POSTMORTEM, en el que estoy trabajando para el claustre del CASM, con la esperanza de que no caiga (como ya es habitual en mi trayectoria) en lo infructuoso. Éste tipo de acontecimientos frustrados no sólo son comunes en mi obra sino en la mayoría de propuestas realizadas por cualquier artista dentro de este triste panorama de la creación; lamentablemente los agentes de los cuales depende la consolidación de la obra de uno tienen la mirada puesta en el exterior o en la pesca (o repesca) de nombres -tanto nuevos descubrimientos como sacaditos del mismo mainstream (por no decir de un fascículo de Taschen)- con los que ejecutar su labor profesional. No estaría de más que en el nuevo año  todo el sector se implicase un pelín en pro de conseguir cualquier mejora, por insignificante que sea, de nuestra realidad cultural. Y, sobretodo, espero que empieze a dominar un contexto con buenas prácticas en el que reine la seriedad y la profesionalidad de todos  los agentes culturales y artistas y así no tener que emigrar para adquirir nuevos plumajes (realmente eso llega a ser muy aburrido; Berlin me mata...).


JUAN ANTONIO ÁLVAREZ REYES

Lo mejor
Al repasar las críticas de exposiciones que he realizado a lo largo del año e intentar ver el poso que algunas de ellas han dejado en mi memoria, creo que hay, al menos, tres exposiciones que merecería, al menos, recuperar y quizás volver a visitar.
La primera es la exposición en dos tiempos de Pierre Huyghe en el Musée d’Art Moderne de la Ville de París. Debo decir que dos de las principales piezas de la exposición me las iba encontrando allá donde fuera: era casi como una persecución. Concretamente eran dos vídeos en los que el artista supo emplear numerosos resortes ante los cuales era difícil no sentirse casi seducidos. A ellos se sumó una instalación compuesta por dos puertas danzarinas que recorrían buena parte del ARC parisino. Posteriormente, la misma muestra, aunque peor instalada, la volví a ver en la Tate Modern y creo que no acabará ahí la cosa, puesto que hay noticias de que puede que venga a España este año que entra.
La segunda exposición fue en el mismo lugar, unos meses después y dedicada a Ceryth Wyn Evans. La gran instalación con lámparas de diferentes diseños y épocas que en su encendido y apagado iban contándonos un texto en lenguaje morse, traducido convenientemente a unas pequeñas pantallitas. Definitivamente de este artista me interesan especialmente los trabajos en los que emplea el lenguaje morse, como la lámpara antiaérea que utilizó en la última Bienal de Estambul, o la persianas venecianas que instaló este verano en el ICA de Londres emitiendo un texto hacia los lugares del poder británico (especialmente hacia la residencia del Primer Ministro). Esta, la exposición en el ICA, en su extrema desnudez, no alcanzó en intensidad a la de París.
La tercera es la de Walid Raad tanto en The Kitchen en Nueva York, como la que está ahora mismo abierta en Berlín en la Hamburger Bahnhof. En ambas, diferentes, pero similares, se recogía en buena parte el proyecto The Atlas Group.  

Lo peor
Mejor olvidarlo y no rememorarlo. De hecho, ya lo he olvidado.

Deseos
El primero, que cambiaran a mejor los proyectos -si es que los actuales pudieran calificarse como tales- de las instituciones artísticas de la ciudad en la que vivo, Madrid, pertenecientes al Ayuntamiento, Comunidad y Ministerio.
También desearía que la ristra de superacontecimientos del próximo mes de junio (Venecia-Kassel-Münster) mereciera la pena el esfuerzo de su visita.
Ante ambos, sin embargo, debo decir que de entrada ya soy pesimista. Mal camino.


MARIANO NAVARRO

Lo mejor
Lo mejor el que, por encima de sus diferentes puntos de vista, prioridades y motivos de actuación, el conjunto de las asociaciones más representativas del mundo profesional del arte español hayan realizado sus primeros trabajos conjuntos. La confrontación de criterios ha establecido diagnósticos y prescrito cambios esenciales en los  agotados procedimientos del sector. La perseverancia y  la firmeza habilitarán un futuro mediato mejor.  

Lo peor
Lo peor, la fatigosa manía Picasso que parece consumir el seso de responsables políticos y de una concurrencia de intereses académicos, mediáticos y comerciales empeñados en hacer de su figura cumbre y final del arte, lo que nos depara una hiperinflación de exposiciones concebidas con presupuestos y principios totalmente cáducos, al tiempo que sirve de tapón y velo de las realidades y preocupaciones de lo contemporáneo.


MARTÍ ANSON

Las cosas buenas del 2006: me gustaría enumerarlas por nombres. Pedro, el nuevo director, gerente o lo que sea de Hangar, Ignasi Aballí, Peter Frield, Joachim Koester, y la aportación de Fede Montornés en Santa Mònica. El porqué de estos nombres es muy simple; todos me han generado una postura de optimismo ante el Arte Contemporáneo. Quizás el trabajo que han hecho en el ámbito expositivo de la ciudad ha generado una vía de trabajo con el que me he sentido identificado y gratamente sorprendido. En cierto modo, son exposiciones que me han hecho creer en la profesión a la que estoy invitado a trabajar. Y por poner la guinda a este pastel sólo me hace falta hablar de una exposición que para mí ha sido un regalo de navidad, que demuestra que con pocos medios se puede llegar al propósito que uno quiere. David Bestué y Marc Vives en la galería Extrany de la Mota.

Las exposiciones que no me han interesado se podrían catalogar en aquellas que no he ido a ver. Me planteo siempre el ir a ver exposiciones del mismo modo que me planteo la lectura: a partir de la información que recibo, amistades, prensa, opinión. Leo unos libros y otros no. Selecciono mi tiempo de lectura. También debo reconocer que esto a veces es un argumento equivocado y me he perdido cosas interesantes, pero no se puede estar en todas partes.
Las exposiciones que no he ido a ver durante el 2006 son bastantes pero me gustaría acentuar algunas:
La de Pedro G. Romero en la Fundación Tàpies, en la que estaba Francesc Ruiz también en la Fundación Tàpies, la de Historias Animadas de CaixaForum, el apartado de portadas españolas de discos en la exposición de carátulas de discos en el Macba, me cuesta mucho ir al Espai 13 de la Fundación Miró, y por cierto he continuado yendo a la Sala Montcada de la calle Montcada pero siempre está cerrada.

En el futuro quiero dar mi apoyo a algunas galerías de Barcelona para que continuen apoyando a los artistas. Son la columna vetebral. Espero que el trabajo que realizan se vea recompensado: Galería Toni Tàpies, Estrany de la Mota, Nogueras Blanchard, Joan Prats, y seguramente me olvido de alguna. Perdón.


MARTÍ MANEN

Lo mejor del 2006
Como exposición, siento no poder destacar como “lo mejor” algo ocurrido en Barcelona. Por encima de todo, desde mi punto de vista, está la exposición de Paul McCarthy en Moderna Museet (previo paso por White Chapel y Munich). Todo su trabajo se reactualiza después de la macro instalación realizada a partir de “Los piratas del Caribe” de Disney. Todo se lee en clave contemporánea, en relación al día de hoy, con una infinidad de capas de contenido salvaje. Un trabajo muy inteligente y próximo a distintos perfiles de usuario sin utilizar pedagogía barata.
A nivel de publicaciones, destacar la continuidad y establecimiento de una revista como “A mínina”. “A mínima” ha ocupado el espacio entre el arte y la teoría de lo tecnológico a nivel internacional. Realizada desde Barcelona, a ver cuándo el sector artístico duro se da cuenta de que existe aquí un material excelente.
Y “Secret Stryke” de Alicia Framis. El vídeo realizado en Inditex es un trabajo impecable.

Lo peor del 2006
Que seguimos igual. Y es nuestra culpa. Es difícil encontrar una plataforma para un diálogo crítico y constructivo. Es difícil encontrar opinión más allá de la conversación informal de critiqueos y ataques personales. Y del ataque personal sabemos un rato, no?
La responsabilidad individual para mejorar el sector no existe; la generosidad, menos. Bueno, algunos ejemplos y actidudes se encuentran, pero son la excepción a la norma. Y la norma es el miedo, el miedo a la novedad, a que se modifique el sistema precario que tenemos montado. Rollo gremial de no dejar entrar a nadie, aunque lo que tengamos no se sostenga.
A nivel personal, lo peor está en la siguiente dirección. Un poco triste por lo que supone de no entrar a cuestionar contenidos sino personas: http://www.unia.es/artpen/ezine/ezine11_2006/jun01.html

Auguri 2007!

Espero buenas exposiciones de Janet Cardiff en Macba y Johanna Billing en Espai Montcada. Espero que aparezcan buenos trabajos artísticos y propuestas expositivas que marquen la discusión. Espero que todos tengamos más tiempo para visitar exposiciones y ver trabajos artísticos, y menos para destrozar a los colegas de profesión.
Espero poder leer más opiniones, que mucho hablar de blogs, podcasts y democratización de los media, pero la opinión brilla por su ausencia. Espero que nuevas generaciones no tengan los mismos tics que las viejas. Espero más trabajo y menos lucha por un supuesto poder.


MARTÍ PERAN

Ok. Entiendo el ejercicio, aunque no pueda compartir plenamente la convicción de que tenga mucho sentido. En fin, empiezo por los augurios para 2007, francamente sencillos en Barcelona: continuará la cultura de la queja. No tengo ahora mismo ni idea de la programación prevista, ni energía para bucear en documentos diversos que pudieran avanzarme algo; pero sean cuales sean los eventos que se sucedan en Barcelona, todos permitirán nuevos encuentros sectoriales para lamentar los males del sector. Al menos esto va a suceder así en las inauguraciones, cuando la queja permite escurrir el bulto y no hacer comentario alguno sobre los trabajos que nos reunirán en esta y aquella ocasión. En Barcelona no se habla de arte contemporáneo; se produce, se exhibe, se discute como habría de producirse y como debería difundirse, pero los trabajos no son casi nunca el objeto de reflexión. Y así llegaremos al otoño para reencontrarnos y comentar juntos lo malas que eran las bienales de este año, aunque estemos poco documenta-dos para juicios tan precipitados.

Con esta lamentable tautología del lamento, no se si es lícito comentar lo peor de 2006… pero deber obliga. En cualquier caso, volveré a ser fiel a mis propios argumentos y me ahorrare demasiadas referencias concretas. Al fin y al cabo, como ha sido reconocido largamente en la teoría de la crítica, lo malo, por malo, apenas si es capaz de despertar ningún comentario. Lo peor ha sido lo que prometía y quedo en casi nada, como Postcapital, una sugerente experiencia de exposición-ensayo-laboratorio que nadie se ocupó de activar, dejando durante muchos meses que fueran los turistas de la Rambla los únicos usuarios de un dispositivo que no fue pensando para ellos o… ¿quizás si?. Las mismas falsas expectativas se podrían reconocer frente a tantos otros proyectos (las “historias animadas” en La Caixa merece especial mención en este sentido) así que, si se me permite, lo peor podría resumirse en la reiteración de las buenas intenciones que solo quedan ahí.

Llegamos a lo interesante: lo mejor del año. Si debo suponer que lo mejor es lo mejor para el sector, pues siempre hay alguna cosecha. En primer lugar, se aclaró -para lo bueno y para lo malo- un poco más el mapa de la ciudad : CASM insiste en el arte chistoso sobre el arte; MACBA persiste en su paternalismo intelectual; ICUB-La Capella subsiste como puede, CaixaForum desiste definitivamente... En otro orden de cosas, también mejoró el largo camino hacia la consolidación de una infraestructura razonable para la producción (se apaciguó Hangar, se abrió Can Xalant y se firmó el convenio para el nuevo Centro de Vic). En el capítulo de los nuevos locales, pues se consolidaron los David Bestué-Marc Vives, apareció muy de puntillas Gemma Paris y reapareció Joana Cera con su crónica timidez. Si equivoque la perspectiva y lo mejor significa literalmente lo que dejó en mi una huella cálida, entonces debo evocar una noche de verano en la terraza del casi desaparecido KBB.


MERY CUESTA

Lo mejor del 2006
Yo no digo que sea lo mejor, sino lo que más me ha convencido. El proyecto "Hem pres la radio" de J.L.Marzo, porque, aunque algunas de las iniciativas que incluía tampoco acababan de funcionar, intuyo detrás una cierta verdad, una intención sincera y realmente abierta, refrescante; además ha propiciado la telenovela "Rebeca Pasión de becas" del artista Guillermo Trujillano, que sí creo que es de lo mejor que se ha hecho en esta puta ciudad en este año. También me parecen destacable en este apartado el ciclo "Videoclisión: Híbridos, contagios y operaciones de marketing en tu televisor" que comisarié yo misma, un proyecto sobre los formatos televisivos que aunaba investigación, arqueología de los media, performance y diversión. Reseño también otra exposición de fuera de BCN, la valiosa "Switch on the power: Ruido y políticas musicales" del comisario/a Arakis en el MARCO de Vigo, por razones parecidas a Videoclisión (excepto la performance). También destaco entre lo mejor del 2006, la barra libre en las fiestas de Satán Mónica; creo que el centro por lo menos cumple un importante papel de carácter social, propiciando que la gente se vea las caras.

Lo peor del 2006
Yo no digo que sea lo peor, sino lo que menos me ha convencido. Me entristeció la dimisión de David Santaeulària al frente de Espai Zer01, de lo cual se deduce que algo de lo peor de este año ha sido (sigue siendo) la precariedad del trabajador del arte, que tiene que llegar a estos extremos para defender su labor. También he encontrado muy floja y como descuidada la programación del Espai Montcada de Caixaforum, así como el ciclo ‘Pigmentos y pixels’ (con ese título...) de obras producidas por Le Fresnoy para el Espai 13 de la Fundació Miró. En ambos casos, una concatenación de propuestas poco atractivas, mudas o anecdóticas. Otras pinceladas que han empañado este año son el definitivo aplatanamiento de la programación del CASM (excluyo el Espai Consulta) y el cierre de Metrònom.

Auguri 2007!

Miro en los posos del café y escruto en los culos de las alcachofas y veo que los que somos más jóvenes nos haremos un año más viejos y tenderemos a emular los modelos de los que nos preceden, modelos de protocolo aburridos y claramente inefectivos, pero aceptados y bien vistos dentro de La Comunidad Artística. Veo que la radio y la tele van a imponerse como temas de reflexión y serán tentados como canales de difusión, aunque con poco éxito aún este año. Y veo que va a haber un levantamiento de Centros Cívicos, una revolución del extrarradio pero esto, también, a más a largo plazo.


MONTSE BADIA

Lo mejor del 2006
"Ignasi Aballí. 0-24 h." (MACBA, Barcelona). Porque es una inteligente revisión crítica de la trayectoria de Ignasi Aballí, un artista imprescindible como referente tanto de artistas de generaciones más jóvenes como en el contexto del panorama artístico actual.
"Christine Borland. Selected Preserves" (Galeria Toni Tàpies, Barcelona), una exposición exquisita de una artista que construye situaciones complejas que atraen tanto como perturban. La delicada apariencia de los elementos presentados se contrapone a la brutal verdad que esconden.
 
Lo peor del 2006
La programación de La Virreina. Porque tres exposiciones de una duración de casi cinco meses cada una ("El Perich", "Postcapital" y "Centelles. Les vides d’un fotògraf (1909-1985)") no configuran una verdadera programación. Situación que no contribuye a paliar el conjunto de exposiciones de la Sala Xavier Miserachs, una serie de muestras ("Abelardo Morell", "Magdalena Canea", "Visions of Science", "Fotomercè 2005", "Jordi Bover") que constituye una curiosa selección que tiene en común el uso de la fotografía y poco más. 

Auguri 2007!
Me gustaría que se dedicara más tiempo a discutir contenidos y puntos de vista y menos a plantear estrategias y a criticar "por lo bajini". Sería fantástico que hubiera un poco más de generosidad  y que todos nos centráramos en las cosas que realmente son importantes, y no en las anécdotas. Y ojalá pudiéramos repartir unas dosis de modestia y de rigor. Y termino compartiendo la opinión y los deseos que Manolo Borja planteaba en el número 7 de A-Desk: "(...) desearíamos que Barcelona llegase a ser el Düsserldorf de los años setenta (...) aquí hay artistas, hay instituciones, pero falta opinión; que se generen ideas y circulen".


NEUS MIRÓ

Lo mejor, lo peor y el agurio
Siempre es difícil hacer balance, hace falta hacer memoria, repasar, y selecionar. Con respecto a la temporada expositiva en Barcelona, al pensar en el mejor, una de las primeras imágenes que me viene a la cabeza es la exposición de Joachim Koester en el Centro de Arte Santa Mónica, en la que se pudo ver una buena selección de su trabajo dónde el relato y la imagen se interrogan constantemente. La exposición dedicada a la obra de Diane Arbus en CaixaForum fue una excelente y completa muestra de una fotógrafa demasiada a menudo reducida a clichés. Y la muestra de George Brecht en el MACBA supuso la revisión esmerada d’un artista fundamental en muchos artistas de la actualidad.
Por otro lado, el 2006 ha visto la consolidación de algunas jóvenes galerías comerciales, como Nogueras-Blanchard o ProjecteSD, dónde se han podido ver la obra d’artistas como Ivan Grubanov en el primer caso, o Matt Mullican y Xavier Ribas en el segundo.
Este balance, en principio debe hacer referencia prioritariamente al entorno de Barcelona, pero me gustaría también mencionar la última Bienal de Berlín como una de las propuestas más acertadas de estas características, que he visto últimamente. Las dimensiones de estos eventos, su internacionalización, etc. hacen que a menudo sean extremademente dispersos. La Bienal de Berlín de este año consiguió una articulación y concentración óptimas en lo que concierne a la selección d’espacios, ordenados en una misma calle, y de obra, que sin obedecer a un tema concreto, establecía numerosas relaciones entre ellas.
En todo balance también hay una parte negativa, y en este caso, también debemos hablar de una consolidación en Barcelona de ausencia o clara carencia –después de aparentes reorientaciones de espacios esenciales como lo fueron l’Espai 13 de la Fundación Miró o la Sala Montcada- de espacios pequeños, de una red abierta a propuestas externas, que permita la visibilización de artistas y comisarios en sus comienzos.
El mejor augurio que puedo pensar para el 2007, y para Barcelona concretamente, sería la posibilidad de diversificación de discursos, voces y planteamientos de proyectos expositivos o no, así como la creación de estructuras que permitan la producción y visibilidad de un mayor número de opciones, en una ciudad que poco a poco se está convirtiendo en el mejor escaparate del mundo, o mejor dicho, de una parte del mundo.


PEP AGUT

De artistas del hambre a artistas del miedo.
Se diría que estamos incapacitados para concentrar la mirada, el oído, la voluntad para aprehender aquello que nos interesa en medio de tanto ruido y poder trasladarlo a los demás. Hace pocas semanas la magnífica pieza de Massimo Bartolini en la Tàpies nos lo mostraba con inteligencia. Vivimos demasiado lejos de los matices.
Y es que parece que la simplificación de todas las cosas (a menudo su reducción al absurdo) se impone por todas partes como modelo civilizador. A base de remodelarlo todo, incluso las ideas, con el molde del eslogan, vamos empujando el espacio de creación cultural hacia los escaparates de esta inmensa tienda mediática en la que vivimos. La eliminación de los matices es el hierro al rojo vivo que se utiliza para cauteritzar esta herida tan molesta que se llama boca. Silenciar la capacidad crítica haciendo vivir a la gente en el miedo de la revancha de aquel que detenta el poder es impropio de una sociedad democrática... y así vivimos. Miedo de la Ministra, miedo de la Consellera, miedo del director del museo, miedo de la encargada de las becas, miedo de la Sgae y de Vegap, miedo del impuesto al DVD, miedo del comisario, miedo de la crítica del periódico, miedo de la galerista, miedo del coleccionista, miedo de no cobrar, miedo de perder el sueldo, * miedo, miedo, miedo, porompompó. Felices Navidades y que el año que viene sea mejor.

*en el original: ”..., por, por, por, porompompor”. “Por”: miedo en catalán.


PILAR PARCERISAS

Lo mejor del 2006
Una de las iniciativas más positivas del año 2006 ha sido la puesta en marcha del programa de centros de creación y producción artística de Catalunya, y la materialización de uno de los ejemplos manifiestos de la voluntad política de construir una red de infrastructuras que permita normalizar la situación artística de este país: Can Xalant, hasta ahora, sólo un ejemplo aislado, que confiamos tenga continuidad.
A final del 2005, se cumplían 10 años de la apertura del Macba. La creación de esta infraestructura cumplía con las viejas aspiraciones de los diversos estamentos artísticos unitariamente desde los años 60. A pesar de los éxitos y aciertos que nadie niega al museo, el año 2006 era el año de la gran oportunidad para hacer balance,  que quizás no se ha hecho. Era el momento de preguntarse a fondo si se han cumplido las expectativas de lo que tenía que aportar a la sociedad catalana. ¿Qué más sabe respecto a su arte en contexto global desde que hay el Macba? ¿Es sólo un escaparate internacional de la ciudad de Barcelona? ¿Qué historia del arte se ha reescrito o qué trabajo intelectual se ha hecho desde el Macba que sitúe al arte catalán, un país de gran tradición artística y de modernidad, en un mapa del arte contemporáneo actual? ¿Cuál es el balance import/export de la programación? ¿Por qué hay una distancia tan grande entre el Macba y la mayor parte de artistas y, sobre todo, de críticos y historiadores, que apenas han sido llamados a colaborar? Estas y otras cuestiones pueden quedar sobre la mesa del balance del 2006 y como cuentas pendientes para una reflexión el 2007.
 
Lo peor del 2006
Uno de los hechos más amargos del 2006 para la profesión integrada por críticos, museólogos, curadores, y historiadores del arte ha sido el ver el menosprecio de los políticos hacia los profesionales de este sector en los nombramientos a dedo, camuflados de concurso internacional de los directores del Museu Nacional d’Art de Catalunya (MNAC) y del Museo Picasso, dejando de lado algunos de los mejores profesionales internacionales en la cuneta, a cambio de funcionarios de confianza, dos perversiones, además, del sistema democrático de nombramiento de directores de museos, que ha creado una mayor distancia entre los profesionales y la política.

Augurios 2007
La aprobación del Consell de les Arts, un gran reto para los mismos profesionales de la cultura y del arte, que tendrán que hacer grandes esfuerzos para no caer en las perversiones del sistema democrático y ejercer no sólo un control totalmente ético del otorgamiento de subvenciones sino que hará falta también ser exigente en el análisis de los efectos sobre la sociedad de este nuevo sistema distributivo.


ROSA PERA

Lo mejor del 2006
La exposición de Pedro G.Romero en la Fundació Antoni Tàpies.
 
Lo peor del 2006
BAC!06

Auguri 2007!
+ investigación - superficialidad


VÍCTOR PALACIOS

Lo peor
En este apartado, aunque mi elección carezca de sorpresa, emplazaría lo que ha acontecido con el Espai 13  de la Fundación Miró. Más allá de las virtudes o carencias particulares de cada muestra programada en colaboración con Le Fresnoy (Studio National des Arts Contemporaines) está claro que este sitio, otrora activo, ha perdido todo su capacidad de interacción, de diálogo, de protagonismo dentro del escenario y la comunidad local. Es comprensible que plataformas de esta naturaleza deban experimentar cambios de tiempo en tiempo, que su estructura tienda a ser frágil y que en muchas ocasiones su supervivencia dependa de los vínculos o alianzas que éstas puedan establecer con otras instituciones o iniciativas. Todo ello es un hecho ineludible y un arma de doble filo. No obstante, al observar el caso del Espai 13  queda muy lejos la idea de una suerte de transformación o acoplamiento a las necesidades del entorno inmediato y se percibe, con suficiente nitidez, que se trata ya sea de un enigmático caso de torpeza extrema o de un tímido y, por tanto, fallido intento de suicido.
 
Lo mejor
Siempre es delicado otorgar este calificativo pues sus efectos suelen ser contraproducentes para el galardonado mas el ejercicio planteado aquí lo exige y habrá que correr el riesgo, respetar las reglas. Así, dentro de esta categoría colocaría a la programación –con todo lo que ello abarca- del Centre d'Art Santa Mònica. La razón por la cual afirmo esto es porque dicha institución más allá de sus fracasos o sus aciertos ha logrado establecer una congruencia vocacional sin que ello la asfixie o le confiera un carácter excluyente o desfasado del contexto local. Dicha virtud, tan escasa hoy en día, le ha permitido formular no sólo una programación expositiva acorde a las necesidades de la comunidad artística catalana sino gozar de una versatilidad y de un amplio margen de acción en donde encajan manifestaciones de muy diversa índole: un Ulltrashow de Miguel Noguera, los espacios de Consulta , el programa de edición de pósters de artistas, el sui géneris boletín mensual y un sinnúmero de actividades más. En fin, en breve diría que Santa Mònica juega, propone espacios de reflexión, asume un margen de error y, más importante aun, deja jugar. 
Réplicas
03 01 07
Luís Francisco Pérez
Probablemente sea más fácil llegar a un acuerdo mínimamente consensuado en aquello que nos ha gustado o interesado que en señalar, calibrar y fundamentar, aquellos otros hechos u acciones que se diría, por mor de la subjetividad más pasional, más propensos a la crítica, o ya puestos, a su más pura y simple descalificación. Aceptando esta realidad digamos tan humana, no deja de resultarme preocupante (siendo suaves en la adjetivación) que ninguno de los participantes de esta encuesta señale BCN Producció’06 entre las peores exposiciones (si no la peor) que se han visto en Barcelona en el año recién acabado. Porque, señores míos, estamos hablamos de una exposición en toda regla, aunque sus promotores intenten alejarse de esta premisa para vendernos la moto –averiada desde el manillar a la matrícula- de que se trata de una presentación expositiva “que no se ha desarrollado, de manera voluntaria, desde una perspectiva curatorial”. Lástima que los dineros municipales que la han financiado no puedan acogerse a tan sofisticada como falsa retórica. Doble lástima, bien mirado, dado que Amanda Cuesta, corresponsable de tan desgraciado evento, y participante en la encuesta ya citada, no tenga el más mínimo pudor en lamentar “que aún más grave es que el dinero público esté costeando el almacenaje y conservación al coleccionismo privado”, como si los absurdos proyectos presentados en BCN Producció’06 hubieran sido costeados por Brad Pitt y Angelina Jolie con motivo de su feliz matrimonio. Ahora entiendo que a la señora Cuesta no le guste Gego. No me extraña: le debe resultar demasiado transparente. Mucho mejor, a tenor de lo visto, es gastar alegremente el dinero público en financiar caprichos artísticos de amigos y colegas. Da igual que se trate de financiar una traducción de un ensayo de antropología barata, que “levantar” una casita en Canadá, que pintar dos frescos al estilo de Franceso Clemente pero en malo (pido perdón por la referencia tan antigua, pero es que uno ya tiene sus años), que destrozar un Burden para crear NADA, que fotografiar a ancianos dormitando aunque te expliquen que se trata de un estudio sobre las nuevas formas de religiosidad contemporáneas. Bienaventurados, que diría Julia Montilla, autora de las fotografías de los ancianos en trance, aquellos que crean que el arte contemporáneo –su desarrollo y sostenibilidad, su praxis y cuidado expositivo, su análisis y protección- queda salvaguardado de la cruel intemperie con proyectos tales. No es eso, compañeros, no eso, como sostenía alguien en tiempos más oscuros. Pero no todos son desacuerdos con Amanda Cuesta, pues hay un punto, un deseo, donde la coincidencia es total y absoluta: que nuestro Ayuntamiento deje de hacer políticas culturales autocomplacientes, e inicie una revisión de su relación con el arte. Nada más necesario, desde luego, visto lo visto. Quizá entonces Amanda Cuesta no desearía para Angela Molina que los Reyes le regalen un cursillo de ética periodística, y yo perder el tiempo en respuestas como éstas, cuando hay tanto, pero tanto, si no que ver, sí al menos leer, vivir y amar.

Luis Francisco Pérez

P.S. Entre los mejores proyectos del año la única citación de BCN Producció ‘O6 corresponde a su autora y promotora. Y luego hablamos de ética y no sé cuantas cosas más...

03 01 07
Rafel G. Bianchi
Como muy bien dice el editorial el que habla se retrata, y por ello estoy contento de ser amigo de mis amigos, a pesar de que alguno fuera tan parco en palabras. Aun así, he de admitir que este "lo mejor y lo peor" me sentó mal. Quizás por la arrogancia de algunos y la cobardía de otros. Quizás por leerlo de corrido. Sin embargo, esta mañana, con "Feliz negatividad" (CULTURAS 237) Xavier Bru de Sala me ha dado una alegría (nada habitual en el). Y por ello me ha parecido pertinente trasladaros sus palabras o más bien las de Horacio. Las que nos propone "contentarnos con poco en el circo social, exigirnos el máximo en la intimidad, compensarnos con placeres elementales, usar la cultura y la expresión artística para cultivar, no tanto nuestra capacidad expresiva o brillantez, sino una lúcida y equilibrada serenidad".

03 01 07
Eduardo Pérez Soler
Cuando David G. Torres me invitó a enviar mis comentarios para la encuesta de A-Desk, rechacé participar en ella. El argumento que esgrimí en su momento era que, debido a razones personales, durante los últimos seis meses sólo había podido visitar unas pocas exposiciones y apenas había seguido el desarrollo de algunos proyectos artísticos realizados fuera de los espacios expositivos convencionales. Ello no quiere decir que, en 2006, no hubiera visto exposiciones interesantes en su planteamiento aunque decepcionantes en sus resultados (Històries animades), proyectos pretenciosos y triviales (el trabajo multimedia de Joan Morey para el CASM) o propuestas muy sugerentes aunque no libres de objeciones (Hem pres la ràdio!). Ello quiere decir simplemente que no cuento con los elementos suficientes para determinar con cierta autoridad qué fue efectivamente “lo mejor” y “lo peor” del año. Ahora bien, después de leer los comentarios de los distintos curadores, críticos y artistas participantes en la encuesta, quisiera hacer algunos comentarios: Aunque ahora no está bien visto remitirse a categorías como lo “bueno” y lo “malo”, demasiado estrictas para los tiempos de relativismo que corren, me parece digno de elogio que diversos profesionales del medio hayan decidido expresar públicamente su opinión acerca de lo que ha acontecido en el panorama artístico reciente de la ciudad. Me parecen encomiables sobre todo las opiniones de las personas que se han expresado sin ambigüedades ni ambages. Aunque no comparto las apreciaciones personales de muchos de los participantes en la encuesta, no puedo dejar de celebrar que, al realizar juicios de valor, ellos restituyan algunas de las funciones esenciales de la crítica, por desgracia ahora olvidadas: crear unos puntos de referencia capaces de orientarnos en el resbaladizo mundo del arte y establecer unas coordenadas a partir de las cuales sea posible generar un debate sobre los fenómenos artísticos. En ciertos comentarios, es posible vislumbrar algunos elementos capaces de suscitar, aunque de forma tímida, una discusión que trascienda el aburrido consenso del arte actual. Eso sí, no deja de resultar algo triste que me felicite por el hecho de que los profesionales del arte expresen su opinión con franqueza, pero de todos es bien conocido lo malos que son los tiempos que corren para la crítica, mal pagada, condicionada por los intereses de políticos y medios de comunicación, y copada por publicistas y emisarios de las instituciones (hay honrosas excepciones: Pilar Parcerisas es, en mi opinión, una de ellas). Con esta encuesta, los responsables de A-Desk no han tenido una idea nada novedosa u original (en el fondo, recuperan una fórmula muy socorrida por la prensa tanto del mundo del arte como de fuera de éste), pero han tenido el acierto de animar a un grupo de profesionales del arte a mostrar sus cartas. Han logrado que expresen sus opiniones lejos del bombo y el cobijo institucional que suponen las grandes cabeceras de la prensa. Lástima que en, A-Desk brillen por su ausencia los opiniones de algunos críticos (pienso ahora en Carles Guerra y Ángela Molina, pero hay otros) que suelen prodigarse en los medios de comunicación institucionalizados.

08 01 07
A-Desk
Estimado Eduardo,
Como sabes, la encuesta sobre "Lo mejor y lo peor de 2006. Auguri 2007!" buscaba recoger el mayor número de opiniones. Incluyendo la tuya, sobre la que respetamos la decisión de no participar por falta de atención al panorama del año debido a motivos personales, y apreciamos especialmente tu posterior respuesta en forma de réplica. También por distintos motivos personales no pudieron participar David Santaeulària, Teresa Blanch, Antoni Muntadas y Maria de Corral.
Igualmente, respetamos la decisión de otros colegas a los que por exceso de trabajo no les fue posible atender a nuestra convocatoria en los plazos que proponíamos: es el caso de los citados Carles Guerra y Ángela Molina, también de Jorge Luís Marzo, Roberta Bosco, Mabel Palacín, Marta Gili, Sergio Rubira o Peio Aguirre. Por otra parte, tanto Bartomeu Marí como Agustín Pérez Rubio veían la misma contradicción que Iván de La Nuez explicitaba en su respuesta entre el programar exposiciones desde una institución y tener que opinar sobre las de otros. En todos los casos estamos muy agradecidos por sus emails cordiales y respetamos profundamente sus opiniones. Otros emails con nuestra invitación a participar, lamentablemente, se perdieron en el ciberespacio (Manuel J. Borja-Villel, Manel Clot, Luís Francisco Pérez, Rosa Martínez, Manuel Olveira, Alicia Murria, José Lebrero, Manuela Moscoso, Rafael Doctor, Pedro Soler o Nuria Enguita).
Como bien apuntas, la idea de esta simple encuesta es mostrar distintas posiciones frente a la situación vivida durante el 2006, con una fórmula (como dices nada novedosa y por otra parte habitual en campos con una verdadera industria y repercusión pública como el literario) que nos sigue pareciendo adecuada para dar visibilidad y confrontar distintas posiciones y opiniones, y así empezar a hablar y discutir sobre cómo se hacen las cosas y qué se hace. Y ahí cada cual es responsable de sus respuestas. Ciertamente corren malos tiempos para la crítica, inundados de ese relativismo al que te refieres: apelar a la responsabilidad en el uso de la opinión y a la implicación personal nos parece una manera de contrarestar esa corriente.

A-Desk

Bajo la convicción de que el diálogo, la polémica y la discusión no sólo son necesarios sino inherentes a las prácticas artísticas y la cultura, A-Desk ofrece el derecho a réplica para que los lectores pueden expresar sus reacciones o puntualizaciones.
A-Desk se compromete publicar las réplicas recibidas, con la firma del autor y a no hacer pública las direcciones email recibidas. Asimismo, A-Desk se guarda el derecho de editar y hacer de moderador de la sección de réplicas.
Si desea publicar una réplica rellene el siguiente formullario.

Nombre:  
Email:  
Comentario:
          
interNOSTRUM
*"A desk is a dangerous place from which to watch the world" (John LeCarré)
Get FirefoxOperaDocument made with Nvu